Alcoba de las criadas

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En algún lugar de la planta baja o en cuartos abuhardillados, como el habilitado en la actualidad, debieron tener su habitación las sirvientas. Se conoce el nombre de una de las últimas cocineras, Lorenza Sánchez, a quien apreciaba por sus guisos, aunque no tanto por sus postres; el de Catalina, a quien Lope llamaba 'la malhumorada', y el de Lucía Rodríguez. La alcoba está adornada con dos catres sencillos, un candil, un grabado, dos taburetes y una estera.