HOME.Visitas2017
Normas de acceso al museo
HOME.informacion
HOME-Accesibilidad
HOME.-Recibir-programacin
HOME-Flickr

Agenda Cultural

 

Lope de Vega vivió en seis ciudades: Madrid, Sevilla, Valencia, Salamanca, Alcalá de Henares y Toledo.

Madrid es, sin duda, la ciudad de Lope, por ser el lugar en el que nació y murió y porque vivió en él una gran parte de su vida. Muchas de sus obras están ambientadas en esta ciudad. De hecho, hay un Madrid de Lope, el de las calles, los edificios, los rincones… vinculados a su vida y a su obra.

Sevilla le acogió en la infancia, cuando estuvo en casa de su tío el Inquisidor, pero también fue residencia del poeta en sus años de plenitud como comediógrafo. Allí vivió con su amante Micaela de Luján. Entonces era una ciudad rica y muy vital, donde había gente de todos los lugares, muy variopintos personajes atraídos por los tesoros que llegaban de las Indias. La ‘babilonia meridional’ está presente en muchas de las comedias de Lope, que recogió e interpretó las canciones más populares de motivos sevillanos: “Río de Sevilla/ ¡qué bien pareces/ con galeras blancas / y ramos verdes!”

Desterrado del reino de Castilla y a su regreso del ejército, de la Gran Armada, vivió en Valencia con su esposa Isabel de Urbina. La ciudad dejaría hermosos recuerdos en Lope, que hizo buenos amigos allí, como Guillén de Castro. También está presente en su obra.

Lope de Vega estudió cuatro años de su juventud en Alcalá de Henares y, al parecer, pasó otros tantos en la Universidad de Salamanca, un tiempo en el que residió en Alba de Tormes. En algunos de sus textos se recoge el ambiente de ambas ciudades universitarias.

Entre las ciudades castellanas en las que vivió Lope, destaca la imperial Toledo. Allí se representaron muchas de sus comedias. Además, Toledo es escenario de algunas de sus obras teatrales.

– Lope de Vega viajaba mucho y ello a pesar de lo largos y complicados que se hacían los trayectos entre dos ciudades en aquella época. Sus desplazamientos se debían fundamentalmente a motivos laborales. Denia, Granada, Segovia, Valladolid, Ávila, Burgos, Lerma… eran algunos de sus destinos. El recorrido entre dos puntos en la España de entonces era una auténtica aventura. Por ejemplo, en 1660 Felipe IV tardó un mes en llegar a Irún desde la capital y el viaje costó un millón de ducados. En el siglo XVI un tiro de mulas podía recorrer seis u ocho leguas diarias. Hasta el XVII no empezaron a funcionar las primeras diligencias. Éstas eran calesas de seis ruedas de las que tiraban veinte caballos y en las que podían embarcarse hasta cuarenta personas.

Algunos textos y su localización geográfica:

El mejor alcalde el rey se desarrolla en tierras gallegas y en León
Fuenteovejuna, en Córdoba
Peribañez y el Comendador de Ocaña, en Toledo
El caballero de Olmedo, en tierras castellanas de Valladolid
La Estrella de Sevilla, en Sevilla
Porfiar hasta morir, en tierras cordobesas
El peregrino en su patria, en Barcelona
Los Ponces de Barcelona, en Barcelona y otras ciudades catalanas
La viuda valenciana, en Valencia
Los locos de Valencia, en Valencia
El bobo del Colegio, en Salamanca
El Arenal de Sevilla, en Sevilla

Volver a las preguntas

Su madre fue Francisca Fernández Flórez y su padre Félix de Vega Carpio, maestro bordador, ambos procedían de las montañas de Cantabria.

Lope tuvo cuatro hermanos: Francisco, Juliana, Luisa y Juan. El poeta pasó parte de su infancia en casa de su tío, don Miguel de Carpio, Inquisidor de Sevilla.

Detalle-cocina

Lope desayunaba torreznos (tocino frito), una confitura de cortezas de naranja sumergidas en miel y aguardiente.

A la hora de la comida, el plato habitual era la nutritiva olla podrida, receta estrella del Siglo de Oro que se elaboraba con verduras variadas y carnes de todo tipo, desde cordero a perdiz, pasando por distintos tipos de vacuno o cerdo.

Y, para la cena, Lope cogía espárragos de su propia huerta y los comía cocidos y aderezados con limón y pimentón, acompañados de huevos escalfados.

– La gastronomía de la época está muy presente en la literatura del Siglo de Oro. Los autores de obras de teatro, comedias, entremeses y novelas picarescas o de costumbres, como Cervantes, Góngora, Tirso, Calderón, Quevedo y, por supuesto, Lope de Vega, hacían en sus escritos continuas referencias a las comidas, los vinos, las frutas o los dulces. Los oficios relacionados con la cocina también dieron mucho juego a estos autores.

– La importancia social y la situación económica de alguien se podía conocer si se sabía lo que comía y bebía.

Volver a las preguntas

Su madre fue Francisca Fernández Flórez y su padre Félix de Vega Carpio, maestro bordador, ambos procedían de las montañas de Cantabria.

Lope tuvo cuatro hermanos: Francisco, Juliana, Luisa y Juan. El poeta pasó parte de su infancia en casa de su tío, don Miguel de Carpio, Inquisidor de Sevilla.

En la época de Lope de Vega ninguna casa, ni siquiera la más acomodada, disponía de cuarto de baño ni de retrete. Los habitantes tenían ‘servidores’ donde hacían sus necesidades. Por la noche, arrojaban el contenido de estos recipientes a la calle. Eso sí, antes avisaban con el grito de “¡agua va!”.

– Las calles de Madrid eran, pues, vertedero de los desperdicios y los excrementos de los madrileños. En 1639 se intentó ‘regular’ este problema y en un pregón se pidió: “Que ninguna persona vacíe por las ventanas y canalones de agua, ni inmundicias, ni otras cosas, sino por las puertas de las calles; en verano las pueden vaciar a las once dadas de la noche y en invierno dadas las diez de ella; pena de cuatro años de destierro y 20 ducados a los amos que consintieren y 100 azotes y seis años de destierro a los criados y criadas que lo echaren y de pagar los daños que hicieren".

Volver a las preguntas 

Su madre fue Francisca Fernández Flórez y su padre Félix de Vega Carpio, maestro bordador, ambos procedían de las montañas de Cantabria.

Lope tuvo cuatro hermanos: Francisco, Juliana, Luisa y Juan. El poeta pasó parte de su infancia en casa de su tío, don Miguel de Carpio, Inquisidor de Sevilla.

Detalle-oratorio-de-Lope-en-la-casa-museo

Lope fue de la Inquisición. El poeta tuvo el cargo de familiar del Santo OficioEl Santo Oficio era una institución jerárquica. Los máximos responsables eran los inquisidores, que tenían muchos subordinados, entre los que se encontraban los familiares, que eran la base de la organización. Al estar en Madrid, Lope no tenía mucha actividad, ya que los familiares del Santo Oficio en la Villa y Corte eran muy numerosos. Otros subordinados de los inquisidores eran notarios, tesoreros, médicos, empleados y directores de las prisiones, vicarios, etc., que era el nivel más bajo en la organización. En el siglo XVII, cuando Lope tomó ese cargo, el temido Santo Oficio, la despiadada Inquisición, no era ya ni tan temida ni tan cruel, ya no era la institución virulenta que suscitaba terror.

La única participación activa de Lope de Vega en un proceso de la Inquisición fue contra un monje franciscanoSegún el relato de este auto de fe, Lope de Vega dirigió o presidió la cofradía de familiares y comisarios del Santo Oficio en el proceso de Benito Ferrer, condenado a morir en la hoguera por un delito de sacrilegio contra la hostia consagrada.de Cataluña.

En 1612, en la escritura de su casa de la calle de Francos, ya aparece como familiar del Santo Oficio, una mención que aparece junto a su nombre en las partes de comedias impresas bajo su supervisión.

Casi ninguna de las biografías escritas sobre Lope de Vega recoge otra cosa que no sea el dato del cargo que ocupó el poeta en el Santo Oficio. No hay documentación sobre su actividad en la Inquisición, excepto la de la participación en un desfile-procesión celebrado en Madrid. Américo Castro es de los pocos que hace referencia a su participación en un proceso de la Inquisición.

Volver a las preguntas